A finales de 1983 Michael Jackson sorprende al triunfar con un vídeo de casi 14 minutos, que más que adornar el tema Thriller, cuenta una historia dentro de otra (y que termina siendo la misma).
Jackson sabía muy bien lo que estaba haciendo al arriesgarse así. Si bien los videos musicales partieron con el propósito de vender discos y promocionar al grupo, pronto los artistas se dieron cuenta de que ahí tenían otra veta que explotar creativamente. El abanico de posibilidades - desde usar grabaciones de la banda en vivo, hasta armar un guión para un cortometraje - hizo que muchos temas tengan un valor visual agregado.
Clásicamente se considera a Bohemian Rapsody (1975) de Queen como el primer "video clip". Error, si bien alcanzó una popularidad sorprendente - el video es bastante simple, el grupo interpreta la gran canción - ya mucho antes los sellos ocupaban espacio en la televisión y el cine promoviendo a sus estrellas. The Kinks con Dead End Street (1966) son uno de los primeros en tener un guión, The Beatles con el cortometraje A Hard Day's Night (1964) básicamente saltaron al cine y con Strawberries Fields Forever (1967) jugaron con lo experimental, The Rolling Stones se aliaron con el renombrado director Jean-Luc Godard en Sympathy for the Devil (1968) para un documental y en 1982 Pink Floyd tendría el lujo de un largometraje basado en su disco The Wall (1979). De ahí en adelante los límites dejaron de existir.
La popularidad creció hasta nacer en 1981 el canal exclusivamente dedicado a la música: MTV. Estaba de cajón, después de todo. La música es como un cable de emoción transmitida, con pensamientos, experiencias o sensaciones colgando de ella. Y en nuestra cultura netamente visual, donde se cree que una imagen vale por mil palabras, ese cable debía encontrar un lugar propio en la pantalla ó convertirse en privilegio de unos pocos.
Inquietantes como Just (1995) de Radiohead, polémicos como Jeremy (1992) de Pearl Jam, melancólicos como Boulevard of Broken Dreams (2004) de Green Day, raros como Build God, Then We'll Talk (2005) de Panic at the Disco, clásicos como la trilogía (November Rain - Don't Cry - Estranged) de Guns N' Roses, con tan buenos acordes y con YouTube a la mano, solo queda ver las canciones y disfrutarlas.
martes, 12 de febrero de 2008
Cuando los músicos toman la cámara
Publicado por Clo en 22:38 5 comentarios
miércoles, 6 de febrero de 2008
Guns N` Roses y su apetito por la destrución
Appetite for Destruction es el nombre del primer disco de estudio y el que lanzó a la fama a la legendaria banda Guns N' Roses. Fue editado por el sello Geffen en el año 1987 y en estos días tiene un lugar seguro en cualquier lista que pretenda abarcar los "mejores discos de la historia" o "discos que tengas que escuchar antes de morir" por dar algunos ejemplos. Pero ¿Qué tiene este disco que lo hace tan importante?
La respuesta obviamente nos la da la propia música, las canciones que lo componen, todas ellas trasmiten una energía desbordantemente peligrosa pues esa es la esencia de esta banda: el rock duro, callejero, desafiante e insultante. Es el retrato de una agrupación que por esos años era una más de la escena de los bares de Los Ángeles, cuyos integrantes vivían al límite, sin dinero, abusando de las drogas, sin un lugar fijo para dormir , es decir el concepto “Sexo, Drogas y Rock N` Roll" dirigía todas su acciones. Para comprobar esto basta con hacer un rápido repaso por las canciones más emblemáticas del Apppetite for Destruction.
Caratula original del disco, perteneciente a un cuadro de
nombre Appetite for Destruction, realizado por el artista
Robert Williams. Muestra a una mujer que había
sido violada por un robot, por lo fuerte de su contenido
desató una gran polémica y debió ser cambiada
por la actual cruz con los rostros de los integrantes
originales de la banda.
El primer corte de este álbum es la conocidísima "Welcome to the jungle", la cual es una canción inspirada en la ciudad de Los Ángeles. Según Axl Rose está basada en un hecho muy concreto, en cierta ocasión, un hombre negro lo asaltó y al quitarle lo poco que tenía le dijo la celebre frase: “You know where you are You're in the jungle baby You're gonna die“.
Otro tema destacable es "Sweet Child O´Mine", una poderosa canción de amor obsesivo (escrita para Erin Everly, la novia de aquel entonces de Axl Rose), y que decir de los hermosos riff aportados por el Sr Slash .
"Paradise City" tiene una batería impresionante y representa un himno para la banda; de hecho en cada concierto es la canción final. También sobresale "It so easy", con una marcada influencia punk, "Mr. Brownstone", "Nightrain" y "Rocker Queen". Esta última fue compuesta en honor a Andrea Stewart , novia de Steven Adler - baterista de ese entonces de la banda que fue posteriormente expulsado en 1990 - , con quien Rose mantuvo relaciones sexuales en el estudio de grabación (sí es lo que están pensando, los gemidos son auténticos).
En síntesis, este es un gran disco. No por nada con él Guns empolvó las bandas de hair rock de la época, es una obra auténtica, simple y eso se nota . Por último, si no me creen dejen de leer esto y escúchenlo ¡¡Pero ya!! (justamente hoy que es el cumpleaños de Axl)
Publicado por Unknown en 20:27 4 comentarios
Etiquetas: 80, Discos amados, Guns N` Roses, rock
sábado, 2 de febrero de 2008
Las visitas arriesgadas se agradecen
Para fines de enero del año pasado, lamentaba no poder asistir a Coldplay en Espacio Riesco. Calculaba el dinero para Incubus. Me emocionaba con los rumores de grandes conciertos que podían realizarse (Björk, entre otros). El 2007 fue un excelente año en materia de conciertos.
Este año partió flojo, en comparación. Iron Maiden (9 marzo, Pista Atlética Estadio Nacional) y Sophie Ellis-Bextor (29 marzo, Estación Mapocho) están entre los pocos confirmados. Ninguno de ellos sorprende, pues se trata de apuestas seguras, consagrados. De esos eventos que tienen a mucha gente esperando y que contienen una energía masiva especial, en sincronía, catártica y genial.
Pero es muy interesante lo que pasa con las apuestas. ¿Recuerdan el paso de Lilly Allen por aquí? Causó curiosidad por el simple hecho de ser una artista tan nueva, con solo un disco que mostrar en vivo, viniendo para acá. Regalos así dan esperanza que aquellos grupos y solistas no tan consagrados, no tan maestros y más arriesgados, escuchen de nosotros. Y vengan. Ojalá sin cobrarnos demasiado.Por eso agradezco la visita de Interpol (6 marzo, Teatro Caupolicán). Con Our Love to Admire, su tercer disco y el más exitoso de su carrera, van a cumplir con sus fieles y captarán nuevas orejas.
Mientras esperamos a que los rumores - declaraciones - anuncios concreten, no está mal vitrinear. Así que si no ubican a Interpol, prueben la taciturna y pegajosa The Heinrich Maneuver.
Publicado por Clo en 1:09 0 comentarios